Mi Dream Team

25 01 2011

Así como los futbolistas locales ven partidos del Mundial; así como los Beatles fueron a visitar a Elvis;  igualito que los cleteros admiran a Schleck o Armstrong, yo, la periodista, tengo mi dream team de periodistas. Los admiro, los leo, los sigo, me asombran, los envidio sanamente, y si creo que puedo aplicar algo de lo que ellos hacen bien a mi propio trabajo, lo intento.

Estaba por escribir este post hace días, y me pregunté si sería un top 3, top 5 o top 10, pero no me quise forzar a un número. Dependiendo de la edad de los lectores, es probable que no conozcan muy bien a algunos nombres o rostros que aquí consigne, pero espero que coincidan en alguno… o en varios.

Hice un conteo, estos son mis periodistas preferidos; no son infalibles, no son perfectos, pero prácticamente todos tienen o han demostrado en su labor una pasión y un talento que cuesta encontrar en los medios, lamentablemente.

En la época en que se nos tilda de superficiales, poco preparados o poco serios, hacer este recuento me dio una bocanada de aire fresco para seguir siendo periodista.

Ojo que el orden no tiene ninguna importancia, no hay uno mejor que el otro – según este ranking tan personal -. Estos son los reporteros, periodistas, o entrevistadores que me hacen subirle el volumen a la tele o la radio, los que me atrapan con sus relatos bien escritos.

Larry King, Carlos Loret de Mola, Amaro Gómez-Pablos, Gaetano Pandolfo

Jorge Ramos Lo puse de primero porque lo tengo muy presente: lo leo en twitter (y a veces me contesta), lo conocí hace 7 años en Miami, y he leído todos sus libros. Jorge se formó en la Universidad y en la calle, haciendo cobertura diaria, y cuando fue el momento oportuno, tuvo las agallas para empacar e irse a donde él considera que pudo ejercer mejor el periodismo que quería. No solamente tiene un gran talento para preguntar así, “al chile”, sin mucho rodeo, también se ha convertido en un buen preguntón latino. Es decir, que Jorge nunca olvidó de dónde viene, y es parte de esa Ola Latina que mueve a los Estados Unidos. Sus libros me hicieron soñar con hacer dar ese mismo salto, y algún día lo haré, lo sé. Yo también sueño en grande, Jorge.

Oriana Fallaci Llegué a esta italiana por culpa del anterior, del señor Ramos. Él la mencionaba siempre como una de las mejores entrevistadoras que ha conocido. Yo la descubrí a través de su faceta como escritora. El primer libro en italiano que leí fue “Lettera a un bambino mai nato”. O Carta a un niño no nacido. “La Fallaci”, como la llamaban, es una mujer fuerte y directa con las palabras, poderosa narradora de emociones, y en ese libro, en su idioma, la descubrí. Luego leí los demás, en los que pude valorar su capacidad de análisis frente a los líderes mundiales que pudo entrevistar. Oriana falleció y yo lamento no haberle podido enviar aunque sea un e mail. En las fotografías se ve fuerte, guapa y muy imponente. Tenerla al frente haciendo preguntas incómodas debió haber sido intimidante. En Italia, según me cuentan, fue una periodista respetada y se ganó lo único que vale la pena ganarse en esta profesión: credibilidad.

Carlos Loret de Mola No es solo el “muchacho” guapo y simpático de las mañanas en la tele de México. Es un hábil comunicador, que se mueve entre las noticias con una comodidad asombrosa. Heredero de un nombre periodístico también respetado en su país, Carlos me atrapó con su estilo fresco y natural en el noticiero matutino de Televisa. Es un hombre informado, tiene un fino humor que oportunamente deja salir, y realizó una cobertura muy buena en Haití, para el terremoto de 2010. Creo que eso es lo que más me gusta de él: no se limita a ser presentador – presentar noticias no es tan retador como ir a la calle a buscarlas. Y Carlos en la que puede, sale y reportea. Y lo hace muy bien. Recientemente lo vi entrevistando a Kalimba por el escándalo de violación; preguntó lo que la gente quería saber, sin ambages.

Amaro Gómez-Pablos Si yo voy pasando canales y veo un reportaje de Amaro, lo dejo. Seguramente. No importa el tema. Desde que fue reportero de CNN admiré la sobriedad de su lenguaje, lo bien estructuradas que eran sus transmisiones en vivo, y se nota que es un excelente escritor. Posteriomente me impactó su reportaje sobre Auday, un joven iraquí que quería huir de la guerra, y su trabajo en la cobertura tanto del terremoto de Chile del año pasado como del rescate de los 33 mineros. También pude leer la digna defensa que hizo de su trabajo ante varios televidentes que lo atacaron, y sinceramente Amaro, qué digna actitud mostró usted. Así se asumen las críticas. Me dio una gran lección.

Larry King Larry nunca estudió periodismo, sin embargo no conozco a alguien más talentoso como conversador, como pescador paciente de buenas respuestas. Sus libros me llevaron a conocer al muchacho judío de New York que toda la vida ha sido bueno para preguntar y contar anécdotas. Larry tuvo el gran privilegio de ingresar a CNN cuando la cadena comenzaba a ganar más popularidad. 25 años de entrevistas, de buenas preguntas – para él la mejor es “¿por qué?” – de tener a prácticamente todos los presidentes de EE.UU al frente para preguntarles todo. Watergate, Lewinsky, Irán-Contra, lo que fuera. Todo lo preguntó. Las mejores entrevistas a artistas y estrellas de cine no las vi en programas de espectáculos, las vi en el show de Larry. Su libro “How To Talk To Anyone, Anytime, Anywhere”  debería ser de lectura obligatoria para periodistas.

Gaetano Pandolfo. Mi primer tico de la lista. Aquí hago trampa porque a Tano me une el amor por Italia, así que por ahí vino la primera afinidad. Confieso que la Nota de Tano es hasta el momento la única columna deportiva que leo; porque no es sabiondo ni se cree infalible. Tano, amante del tennis y del buen beis, representa también a esa generación de periodistas que escriben bien porque están conscientes de que ese es el oficio del periodista, escribir bien. Como especialista en deportes, Tano es honesto y nunca ha negado ser liguista; es muy transparente con el lectro y con sus oyentes en Tano, Qué Tal. Entrevistarlo es un gusto enorme, con esos ojos tan expresivos te lleva a jugadas, a escenarios, y te dibuja un momento con palabras. Tampoco ha negado su historia como alcohólico ya recuperado, y su libro “Para nunca olvidar” me hizo respetarlo aún más.

Barbara Walters. Creo que ella, al igual que Larry King, ha podido tener oportunidades extraordinarias, gracias a su talento. Sus entrevistas no me divierten, como las de Larry, pero me interesan. Es muy disciplinada para preguntar, ha sabido mantener un estilo propio a través de los años, me sigue pareciendo una dama elegante y aunque a veces creo que The View no le hace tanta justicia (demasiadas mujeres hablando al mismo tiempo), Barbara representa el rol de las mujeres periodistas norteamericanas, las “opinionated women”, como dijo una vez Theresa Heinz. Ser una mujer con carácter y opinión, no como una pose sino como esencia, es uno de sus sellos. “Audition” es un buen libro para conocerla mejor.

Rodrigo Fournier A don Rodrigo lo recuerdo presentando noticias con aquella voz grave y paternal. Qué presentador. Me recuerda que hace tiempo presentar noticias era un trabajo reservado para el periodista canoso, al que ya le conocías la trayectoria y que se había ganado la silla. Don Rodrigo, dicen, tenía un carácter muy fuerte, pero siempre tuvo tanto respeto por el público y por la profesión. Su imagen y la de don Danilo Arias Madrigal son mi primer referente de periodismo en la vida.

Oriana Fallaci, Mishelle Mitchell, Robin Meade

Robin Meade Ella es la prueba de que se puede comenzar un día enciendendo la tele, viendo noticias, y no sintiendo ganas de volver a dormirse deprimido. Robin es la conductora del Morning Express de Headline News, el noticiero más movido, ágil, directo y “buena vibra” que he visto. Robin sonríe, pero no demasiado. Entrevista muy puntualmente y sabe hacer transiciones entre secciones sin pasarse de lista. Y se da el lujo de poner buena música – sí, ¡música en un noticiero! Tuve el placer de conocerla en el 2009 y de ver cómo ella y todo su equipo de trabajo hacen el noticiero en vivo, impecable, alegre pero sin excesos. Si un día pudiera hacer un noticiero matutino, me gustaría que se pareciera al de Robin.

Mishelle Mitchell Por lo que ha hecho y por lo que puede lograr: Mishelle es una de las periodistas más versátiles que conozco. La leés escribiendo de finanzas, la podés ver entrevistando empresarios o políticos, o bien, en contacto directo con el público: además la gente la quiere, la quiere porque le cree. Mishelle ha sido corresponsal de medios internacionales, tiene una capacidad de improvisación y un dinamismo para “armar” noticieros. Su estilo de “hard news” se combina con su gran sensibilidad por lo humano. Yo creo que ella está para mucho más, y me enorgullece mucho que en Costa Rica haya mujeres como ella ejerciendo un periodismo respetuoso y oportuno. La radio ha tomado un rumbo muy agradable con su llegada.

Jaime Bayly Jaime cumple con el fin número uno de la televisión: entretener. Causa tantas reacciones cuando habla. Reacciona ante todo. No se guarda nada. Como periodista se le puede tachar de irreverente, de irrespetuoso, sarcástico, insolente. Y me encanta verlo preguntar. He visto entrevistas de Jaime tan extrañas, como aquella que le hizo a la Tigresa del Oriente, hasta sus análisis de política latinoamericana y ese inolvidable programa después del entierro de Michael Jackson. Lo que todo mundo quiere decir pero no quiere, para no quedar mal, Jaime sí lo dice. Eso le ha costado pleitos con su televisora, … por Dios, hasta ha entrevistado a su madre. La homosexualidad de Jaime es un detalle: para muchos eso es lo que lo ha hecho blanco del escándalo, cuando ser gay no es nada del otro mundo. Ser sincero hasta que duele, eso sí es escándalo.

Anderson Cooper No sé si darle el mérito a él o a CNN, pero donde hay noticia, ahí seguramente ya está Anderson Cooper. Cuando llegó a la titularidad en CNN me enojé mucho porque sentí que estaban quitando a Aaron Brown para poner al “chico maravilla” que se había ensuciado las manos en New Orleans, cuando arrasó Katrina. Pero el tiempo me demostró que su puesto estuvo bien ganado. Cooper se arrolla las mangas, va, entrevista, sube, se moja, se ensucia, y muestra en primer plano lo que pasa. Contadas ocasiones dice lo que “siente”, es un testigo y te da la información que necesitás. Y la verdad, no tiene nada de malo ser el chico maravilla.

Tengo muchos amigos y colegas a quienes admiro, que no están en esta lista porque tal vez no los veo hacia arriba, porque la edad y la cercanía me hacen verlos más como amigos que como profesionales. Pero públicamente destaco, lo más veloz que puedo, el estilo impecable de Randall Salazar, Lilliana Carranza y Alejandro Brokke; la pluma de Alvaro Murillo, el “estar en todas” de Andrés Corrales; el toque femenino en los deportes de Adriana Durán y dos maestros que quisiera leer más seguido: Any Pérez y Boris Ramírez. También me refresca montones el talento de Arturo Pardo y no puedo dejar de nombrar a la mujer que pone el acento costarricense en CNN: Glenda Umaña.

Qué team.

Anderson Cooper, Barbara Walters, Jaime Bayly, Jorge Ramos





De susto y vacilón: así vi El Sanatorio

2 11 2010

No me gustan las películas con sangre, asesinos en serie ni muertos que le “jalan las patas” a los vivos. O sea, no, no las veo en el cine, ni me asomo en la tele para ver si aguanto verlas. Nop. No lo logré con el Exorcista, que la vi de día, con la abuela a la par y parando cada 15 minutos para ir al baño o a la cocina.

Entonces ¿para qué pagué la entrada y me senté a ver El Sanatorio? Primero porque tengo el gusto de conocer a Miguel Gómez, el joven director de cine que pensó en esta película y la hizo con mucha gracia. Uno conversa con Miguel y sin sonar pretencioso ni ponerse a jugar de vivo, le enseña de cine. Miguel puede sentarse a ver Lo que el viento se llevó, y que le guste. O sentarse a ver una comedia gringa, y le guste. Pero él sabe cuál es el cine que quiere hacer, el cine que le gusta hacer, y lo hace sin andar copiando nada de lo que ve. Tiene un estilo propio que no se parece al de nadie y tampoco le preocupan las etiquetas. ¡Le resbalan!

Tuve la oportunidad de verlo trabajar en la grabación de El Fin, que estará en los cines el año entrante. Miguel es un director que resuelve, es minucioso en lo técnico, es relajado con sus actores. Así que por eso fui a ver El Sanatorio, para ver el resultado final de su comedia de terror. Además nunca había visto una comedia de terror. Me gusta montones reírme, no que me asusten.

Ese famoso Sanatorio al que muchos amigos fotógrafos han ido para sus sesiones de moda o retratos, yo no lo conozco. Ni quiero ir. Yo hasta en la casa de sustos del Castillo me asusto, así que de larguito me han contado que se sienten cosas feíllas, raras, una que otra historia de cosas que flotan, olores o ruidos. Pero ir yo, jamás.

Miguel sí fue y ahí estuvo con su grupo de filmación, y nos entregan esta peli - sí, me gusta decirle peli - . Las “pelis” de Miguel tienen un lenguaje audiovisual joven, urbano, sencillo. Leí hoy una crítica en la que le reclaman las palabrotas, pero bueno, me suena más familiar eso que el montón de “f**k” y “sh*t” que me recetan todo el año. No me estorbó ni me chocó.

Comedia de terror: sí, Miguel, me reí y me dio cosa. Primero porque siempre es vacilón vernos reflejados en el cine, y qué rico decir CINE TICO. Hay muchas maneras de contar algo, esta es la manera tica de Miguel de contar lo que podría pasar ahí dentro cuando un grupo de muchachos se mete a buscar lo que no se le ha perdido.

Las actuaciones no profesionales, en su mayoría, me fueron pareciendo simpáticas. Bien por la medium, Lulú. También destaco a Kurt Dyer,  de veras me pareció honesto y cero fingido su papel. Kurt era Kurt y su incredulidad ante los fantasmas, el bien o el mal, es lo que nos lleva de la risa al horror en cuestión de minutos.

Secuencias difíciles de filmar, efectos especiales bien logrados, buena musicalización: una peli que comienza vacilona y termina de susto. Yo considero que es un trabajo muy bueno de Miguel, y bueno si de comparaciones se trata, que en este país gusta mucho estar en esa comparadera con todo lo foráneo, me gustó mucho más El Sanatorio que el proyecto de la Bruja Blair, que fue lo único que aguanté ver hace mucho en el cine en ese género. El Sanatorio logró lo que debe lograr una buena peli, entretener. Estar en el cine pero sentirte absorto en la pantalla.

A veces uno del susto, se ríe. De eso se trata la peli. Pero cuando el susto se pone serio, ya no hace gracia. De eso también se trata la peli.

Por Miguel y su Sanatorio; Esteban y su Gestación, Hernán y sus Ojos cerrados, y Hilda y sus Demonios… bien hecho. Sigamos apoyando el cine  tico bien hecho. No se trata de no criticar lo tico porque sea nuestro, todo lo contrario. Con todo el derecho de criticarlos porque son nuestros, y conociendo su labor de años en pos de un sueño, vaya, asústese, ríase, enamórese, llore en el cine. Asústese y ríase con el Sanatorio como nos asustamos y nos reímos en este país, donde es más fácil que soltemos una palabrota que un “María Santísima”.





Twitter: la inmediatez soñada

2 11 2010

Cuando abrí mi cuenta en twitter no me imaginé que me iba a gustar tanto. La abrí en febrero de 2009 cuando acompañaba a Humberto Vargas en Viña del Mar, y gracias a esa pequeña ventanita le pude contar a la gente en Costa Rica, en 140 caracteres o menos, cómo iba la competencia, qué pasaba en el camerino de Humberto, y qué tal se veía la Quinta Vergara cuando salía a escena nuestro cantautor.

Ahí comenzó todo. Yo era una periodista freelance recién salida del frenesí de la tele, y tweet tras tweet me di cuenta de que esto era tan emocionante como una transmisión en vivo desde Chile. Así de simple. Twitter me daba la herramienta que yo soñaba para contar las cosas tal cual las veía sin necesidad de acreditarme como parte de un medio masivo de comunicación, censuras previas ni limitaciones de tiempo.

Luego regresé a la radio, y twitter se convirtió no solamente en una herramienta útil para contarle a la gente sobre las entrevistas y los programas al aire; también me vi a mí misma opinando en una nube cibernética con otros “twitteros” (cómo me costó acuñar para mí misma ese término). Cuando me di cuenta ya pasaba de los mil seguidores, y repito, sin que mi cuenta fuera hija de un medio masivo. Mi cuenta es mía, es personal; no se apellida “94-7″  ni “Repretel”, es mi cuenta independiente. Y así quiero seguirla utilizando.

Tras un año de ausencia de la  tele me dio mucho gusto darme cuenta de que el crecimiento de mi cuenta en cuanto al número de lectores, se dio justo cuando no estaba en pantalla. O sea que no era el factor “pantalla” sino lo que escribía lo que le estaba interesando a la gente. Porque claro, el factor pantalla es importante. Algunas grandes figuras cuyo nombre está en twitter cuentan por decenas de miles sus seguidores; y uno piensa que es lógico que la gente los quiera leer. ¡Cómo no! Soy confesa seguidora de las cuentas de María Celeste Arrarás, Larry King, Carlos Loret de Mola, Jorge Ramos; en Costa Rica sigo a Amelia Rueda, Mishelle Mitchell y Adrián Meza, por mencionar algunos colegas. Con ellos uno se entera, discute, aprende y se informa.

No obstante a otros “conocidos” los seguí por ese factor pantalla y luego con desilusión les di el sonado unfollow porque no me aportan nada, no aprendo nada, no opinan de nada y se limitan a revelarle a sus miles de seguidores información muy “ralita”, diría yo en buen tico. A veces uno los lee y se los puede imaginar saludando al estilo Miss al gran público. Posados, inclusive.

Ahora que regresé a la tele estoy más consciente del poder de twitter. Y me parece que sigue siendo tan poderoso y tan inmediato, que la tele debería tenerlo más cerca como herramienta de información, con las reservas del caso y la correspondiente corroboración de hechos.  Y aquí tengo una confesión. Aunque es prohibido tener cerca el celular en el estudio, minutos antes de ir al aire en la revista el miércoles pasado, revisé twitter y ahí, en la cuenta de @RadioReloj, me enteré del fallecimiento de Néstor Kirchner. Más rápido que verlo en CNN, se leyó en twitter.

A veces caigo en la tentación y sí, reconozco que puede que “twittee” algunas cosas de aparente “desinterés general”, por ejemplo cuando voy a Chubascos donde Julia Ardón y tengo al frente la mejor comida costarricense… ¡cómo no presumir de que tengo en la mesa una tortillita aliñada! Pero hasta en eso twitter ha sido útil. A veces a través de esos pequeños mensajitos uno conoce mejor a la persona detrás del personaje. Los seguidores de la Ministra de Salud, María Luisa Ávila (@Maluavi) saben que pueden conversar con ella acerca de los partidos de Saprissa, o conversar animadamente con el Ministro de Educación @leogarnier sobre el libro que más les gustó. Claro que se vale. No somos una computadora de tweets. Somos humanos comunicándonos con tecnología.

Claro que hay trolls, también hay gente con ganas de pelear en vez de opinar con respeto, hay mucho, muchísimo humor a la tica (para eso, seguir a @Chuletta) y frases inolvidables como el “hoy es viernes y yo también” de mi amiga @back2u . Hay anécdotas colectivas que uno no olvida como el pleito de @conoche , los tweets coquetos de @titabobra (que también es una brillante narradora judicial) , y a veces todos juntos comentamos un partido de la Sele… En fin. Es un medio personal que se puede volver masivo, es inmediato: no hay que esperar a que te den el pase desde el estudio, ni a que la móvil mande la señal. Podés tomar la foto del evento y subirla de inmediato, y listo. Es tu noticia en 140 caracteres.

Confesa enamorada del twitter, espero que ninguno de mis 2500 amables followers se arrepienta de su decisión. Los celebro, y les agradezco su interés, de verdad. Como dijo @divianb una vez, esto es lo más cercano a leerle los pensamientos a los demás.

Ah. Mi twitter es @MarianellaCorde





Ciao Italia!

30 10 2010

“No entiendo lo que dicen pero me gusta escucharlas”. Eso nos dice la mayoría de los escuchas de Ciao Italia!, una bonita locura que comenzó en junio de este año.

Locura porque se trata de una hora de música en italiano, con locución en italiano y en español. Hasta el momento no se había hecho nada similar en las radios de tipo comercial en el país. Tres muchachas que llegamos por distintos caminos a enamorarnos del idioma de Dante tomamos el micrófono los sábados a las 5 de la tarde y conversamos como conversa cualquier visitante  maravillado en las calles de Roma, Sicilia o Milano.

Estrictamente hablando de música, no es lo mismo escuchar ciertas canciones originales en italiano, que traducidas al español. Hagan la prueba con Questo piccolo grande amore, de Baglioni. O con Gloria, de Umberto Tozzi. Ah… y una que pegó mucho en Costa Rica: Ma quale idea, de Pino D`angio. ¡Búsquenla en youtube y se van a acordar!

Muchas de las canciones que sonaron con ganas en Costa Rica a finales de los setenta y ochenta, vienen de Italia: La Aurora, Sólo tú, todas cantadas por Gaviota, viajaron hasta este país en discos de 45 que los Guzmán tradujeron al español y ¡bum! se convirtieron en clásicos.

Y dejando de lado la música, la cultura italiana nos da mucho material los sábados; desde el siempre noticioso calcio con sus figuras y sus equipos (sí, ya sé que en el Mundial les fue mal, pero qué se le va a hacer, también fueron canpeones) hasta la historia del Imperio Romano, las grandes obras de arte que siguen dejando a millones boquiabiertos en la Galleria degli Uffizi, La Academia o el Vaticano. La política también es noticia, y por supuesto… mmm… la gastronomía. Hasta el momento no he encontrado una combinación de sabores que me deje siempre suspirando como lo hacen las pastas, los postres con nutella, tartuffo o sencillamente la pizza. Y los vinos.

Costa Rica ha sido la casa de muchas generaciones de inmigrantes italianos, desde San Vito de Coto Brus hasta Tamarindo… y en itañolo nos hemos entendido. Apellidos como Protti, Colombari, Segnini, Rímolo, y muchos más nos siguen recordando que las dos banderas se han abrazado hace décadas y que tenemos muchas cosas en común.

Ciao Italia! pretende que volvamos a cantar esas canciones clásicas de la música italiana, desde Pino Daniele, Laura Pausini o Niccola DiBari, hasta lo más reciente de Giusy Ferreri, FabbriFibra o Jovanotti. Y si de paso le recordamos a los oyentes que este idioma tan acariciante y alegre viene acompañado de una sorprendente cultura y se acercan a alguna academia para aprender a hablarlo, pues mucho mejor.

Yo les invito a escucharlo los sábados de 5 a 6 pm por 94-7. A veces cuando se nos va una palabra la decimos en español. A veces andamos más italianas… pero siempre tratamos de transportar a la gente a ese país donde pareciera que uno puede vivir feliz contemplando una fontana





¡¡Cómo hemos cambiado!! Desempolvando el arco y las flechas…

30 10 2010

Siento que volví a un pupitre que usé antes. A un escritorio conocido.

El blog estuvo callado durante casi un año… qué horror. Pero no es para menos, ha sido un año de cambios – y con lo que me gustan a mí los cambios…- pero al final de este 2010 como que logré acomodar todo: los dos trabajos, las clases, el deporte y ahora necesito reencontrarme con esta pobre computadora que está muy golpeada por la vida, pero que sigue siendo mi mejor aliada para ser periodista como a mí me gusta: periodista ambulante.

Regresar era necesario. Mucho de lo que quería decir lo dije en pequeñas dosis de 140 caracteres a través de Twitter. Otras cosas no. Me las guardé. La gran mayoría las pude expresar a través de esa maravilla que se llama radio. Yo me siento una persona diferente y leo con cierta ternura y nostalgia los posts que escribí el año pasado: me reconozco en algunas cosas, y en otras me siento distinta.

Creo que uno todos los días tiene algo nuevo qué decir, o ve las cosas de una manera distinta. Así que con muchas flechas a cuestas, volví a tensar el arco. Ya volví, y me siento feliz.





Mi Homenaje al Chavo

18 11 2009

No necesito que le pase nada, ni que deje de existir, para hacerle mi pequeño homenaje.

Revisando documentos viejos, encontré el video de la entrevista que le hice a Roberto Gómez Bolaños para En Vivo el año pasado, y lo que escribí luego de conocerlo.

Quise postearlo… espero que les guste. Dice 79 años porque esa edad tenía cuando lo conocí. El video es de marzo de 2008, lamento que la calidad no sea la mejor.

Un Chavo de 79 años

No contaba con la astucia de este hombre, capaz de mantenerse joven y chispeante a sus casi ocho décadas. Cuando entró por la puerta del teatro, me costó entender que era el mismo que se ponía mallas rojas y caía por la ventana. Tampoco se me pareció al que lloraba diciendo “pipipipipipipi” y corría al barril. Era un señor dulce, al que sólo le faltaban las pecas y la ropa raída para convertirse en mi Chavo del 8.

Don Roberto, déjeme comenzar diciendo que yo me leí sus dos libros” – le dije. “Ay, ¿y no me guardas rencor?” me dijo sonriendo. Jamás. Sólo leyendo su biografía pude entender cómo “sin querer queriendo”, lo que pudo haber sido una carrera de ingeniería se transformó en una vida de risas, libretos y música para todo público.

En la conversación que poco a poco fuimos tejiendo – yo, hablando fuerte y pronunciando bien, por aquello de su sordera, y él, alargando las respuestas y tocándose los cachetes – reconocí la mirada del Chavo. Y la del Chómpiras. Y la del Chapulín. Ahí estaban. Vivos cada uno en ese cuerpo chaparrito y en su voz ronqueta.

-  “Entonces te llamas Marianella…”

Le dije que sí, pero que mis amigos me dicen Nela.

- “Ah bueno, yo puedo decirte Nela”.

Claro que sí. Si lo conozco desde que me sentaba a ver a los Caquitos por la tarde, con mi papá. Si mi papá, de cariño, me llama “chapatín”, cómo no va a poder el Chavo decirme Nela.

En una pérdida de la objetividad y la seriedad periodística (huy, qué grave) me permití decirle, “gracias por invitarnos a juegar”. Don Roberto, es que no sabe cuántas veces recitamos “El perro arrepentido” en los recreos, o cómo nos dolían aquellas cachetadas del Botija. Cuánto nos reímos en clases de historia con el profesor Jirafales, o cuánto hubiéramos dado muchos niños por poder invitar al Chavo a  nuestra casa a comer una, dos,… las tortas de jamón que quisiera.

De la mano de este hombre bajito de estatura pero grande en ingenio y sabiduría, todos aprendimos que la venganza nunca es buena… (ustedes saben en qué termina la frase, ¿verdad?); que los adultos, por viejos y ocupados que parezcan, son en el fondo como niños grandes; que la imaginación es el juguete más maravilloso, porque jamás se gasta y siempre sirve para juegos nuevos, y que no importa cuán triste se sienta uno, siempre hay dos salidas: buscar a los “cuates” para juegar… o llorar un ratito en el barril.

El Chavo del 8 ya cumplió 79 años. Sigue escribiendo. En menos de una hora saldrá a escena con un personaje que no he visto antes, pero a mí no me engaña este Chavo “adulto”… en el fondo de sus ojos claros y vivarachos, sólo está esperando una excusa para reír. Y con él, nos reímos todos.





Más que “jalarse torta”: linda Gestación

14 10 2009

Este martes pude asistir a la premiere para la prensa de Gestación, la nueva película de Esteban Ramírez. Yo fui con mucha ilusión porque Caribe me había dejado la espinita de que venía algo mejor en camino… que era cuestión de relajarse más, de que Esteban también se acomodara mejor en su silla de director, y la verdad, creo que la espera, como toda gestación, trajo un fruto muy bueno.

Primero, valga decir que yo no soy crítico de cine. No tengo por qué ponerme en odiosas comparaciones entre cine español, argentino, mexicano y tico, no hay punto de comparación; no tengo por qué sentar a Esteban entre Bigas Luna y Cuarón, porque Esteban es Esteban, hizo la película en Costa Rica y en un contexto… tico. Cada película en su dimensión. Gestación, en la suya, que es nuestra dimensión, la de un cine costarricense que va encontrando su identidad y su personalidad. Si queremos que se parezca a otro cine, ya no lo llamemos evolución, ya es copiar o imitar, o suspirar por lo que no se es.

Gestación narra la historia de Jessie y Teo, una pareja adolescente que, como dicen las señoras todavía, se “jala torta“. Y sí, sin quemarles el cuento, porque ya lo vimos en el trailer, la muchacha enfrenta a las monjas del cole, a una mamá preocupada, al susto de saberse embarazada en quinto año… pero ¿qué es lo que hace que uno se quede sentado esos 90 minutos, y se emocione, se ría, y disfrute la película al final? Porque jalarse torta, en este país, es tan común, que cualquier familia puede levantar la mano y decir “ah sí, a mí me pasó”.

Bueno, pues que la película no se queda en eso.

Ya Juno y Bella habían abordado el tema del embarazo adolescente, cada una a su manera. Gestación  se sale de la panza creciente de la protagonista, y habla de solidaridad, de valentía adolescente, de contrastes en una ciudad que viéndola bien, es bonita… y creo que da un buen mensaje sobre paternidad responsable, pero sin regañar y con un guión que encontré muy fluído y muy agradable.

María Silva y María Bonilla, ya uno sabe que dan la talla siempre pero… ¡qué agradable sorpresa encontrar a aquella chiquilla de El Barrio, ya hecha una actriz completa y muy madura! Adriana Álvarez se ganó los aplausos de la sala con una interpretación muy delicada, muy limpia. Edgar Román – el joven “papá” – va creciendo frente a los ojos de la audiencia. Encantadores los dos, para mi gusto.

Otro aplauso merece la música de Bernal Villegas, oportuna y muy al estilo Bernal: sincera y sin enredos.

Gestación no es religiosa, no es anti aborto, no es regañona, no habla de sexo. Es una historia común, contada de una forma que a algunos les podrá parecer demasiado simple, lineal, no sé. Pero la cuenta bien. Yo sé que me gustó porque tampoco se esfuerza en parecer más tica de la cuenta. Ah, porque todo mundo dice: “bueno diay… para ser hecha aquí…” y sí, por ser hecha aquí, y por ser de  Esteban Ramírez, uno se sienta con altas expectativas en la butaca. Y vale el boleto.

Ya vendrá el que diga que si la fotografía, que la iluminación, que el ritmo… bueno sí. A mí todo eso me gustó. Y sé que también puedo pensar en maneras distintas de contar eso mismo… cambiar una línea aquí, otra allá. Pero el resultado final me parece muy bueno.

Yo confieso que una de mis películas preferidas es Juno. Y temí en algún momento que Gestación se le pareciera o siquiera le anduviera cerca. Me alegra decir que no se parecen en nada.

 Hoy Esteban Ramírez le cortó el cordón umbilical a una hija de la que debe sentirse orgulloso. Gracias por no quedarse sólo en la “panza”, y ya.





Color: rosado valiente

9 10 2009

LAZO ROSADOMaldito cáncer.

No hay otra manera de decirle a la enfermedad que se lleva a cientos de mamás, hermanas, tías, hijas, sobrinas, abuelas,… porque el factor de riesgo más importante es ser mujer. Así de sencillo. ¿Tenés senos? entonces tenés en tu sostén dos buenas razones para pensar que un día, te puede tocar a vos. O tal vez no. Ojalá que no.

Además de la espantosa relación que hacemos entre cáncer y muerte, las mujeres tememos otra dolorosa realidad que acompaña al diagnóstico, y es imaginarse de un día para el otro con el pecho plano y con cicatrices que te recuerden que sí, que te salvaron la vida pero te mataron algo. No hay que tener el escote de Salma Hayek para encariñarse con la propia silueta. No. Uno se encariña con sus redondeces, grandes o pequeñas, discretas o indiscretas. Cuando estamos chiquitillos y nos abrazan las mamás o las tías, uno siente almohaditas de cariño que huelen al perfume de esa mujer que te abraza. Para los varones luego adquiere otra dimensión tan importante como para nosotras, la del contacto sensual/sexual, el juego de las miradas versus la profundidad del escote, y las manos que tantean qué tanto pueden acercarse… y luego, me darán la razón las mujeres que lean esto, está la parte divertida del asunto que es cómo vestir esas redondeces, levantarlas, destacarlas, unirlas, hacer que parezcan menos o más… vieran que sí, es divertido.

Hasta que un día un médico hace cara de susto, revisa tu mamografía y te dice que algo no le gusta. O vos te tocaste algo extraño cerca de la axila, … una bolita rara… Te ponés el brassier otra vez, y salís con una duda en el pecho (literalmente).

El cáncer en general nos genera una sensación de fragilidad. Nos quita tanto. Desde el cabello hasta la energía. Los planes, nos los aplaza o les pone un signo de pregunta. Se atreve a cuestionarnos los sueños. Se nos pone enfrente y nos mira fijamente a los ojos amenazando con llevarse algo que uno siempre ha pensado que es propio: la vida.

A la par de un diagnóstico de cáncer de seno vienen esas pequeñas grandes pérdidas,… que si ponerte un pañuelo en la cabeza o raparte a lo Demi Moore. Despertarte y ponerte las manos en el pecho, buscando sin encontrarlos  aquellos senos que eran parte de uno como los ojos, como los pies. Y siempre son hermosos, son de uno, no siempre se ven como los de Heidi Klum en la pasarela de VS pero… se ven como a uno le gusta que se vean, porque andan con uno, se mueven con uno, suspiran agitados con uno.

…y de repente resulta que te los quitan. Y eso le quita sentido a muchas blusas, a muchos vestidos, y te preguntás quién va a querer abrazarte sin sentir esas almohaditas, quién va a querer desvestirte y no encontrarlas, dónde vas a esparcir algunas gotas de perfume… por si acaso…

Afortunadamente, si los tumores se detectan antes de llegar a más de un centímetro de diámetro, las posibilidades de sobrevivencia superan el 95%. Pero esa vida sin senos no es sencilla. No es como en el cole, que uno sencillamente “no tenía” y se sentaba a esperar que “algo” pasara. Es saber que eran tuyos y te los quitaron, y que con ellos se va una parte de lo que te hace sentir linda, segura, mujer, aunque uno sabe que “uno no es un par de senos con tacones“, como dijo un oyente del programa el miércoles.

Por eso este mes todas las personas que se solidarizan con el drama de la quimio, la mastectomía, el diagnóstico de un tumor maligno, lo hacen vistiéndose de rosado. El rosado que era el color delicadito, de las Barbies, de las cositas tiernas, cursis y dulces, se convierte en octubre en el equivalente de un traje de fatiga, de soldados, de guerreras, de amazonas. Todo es rosado, para financiar más mamografías, para decirle a las mamás que es mentira que nadie las va a querer sin senos, para decirle a nuestras parejas que aparte de amar nuestros senos, nos los toquen, nos ayuden a revisar qué cambios sufren… ¡casi el 40% de los tumores malignos los encuentra la pareja!

En Octubre todo es rosado para recordarnos que con sólo ser mujeres, estamos en riesgo. Que hay mucho más que un escote para sentirnos lindas, pero que si ese escote está enfermo, entonces se trata a tiempo y seguimos adelante. Que tocarse es amarse, y decirle a las mujeres de su vida que se toquen sin miedo, es amarlas.

El rosado es el color para espantar al miedo, el rosado huele a guerra, nos empuja a levantarnos de la cama, ver a los ojos al cáncer hasta que sea a él a quien le de miedo y se vaya, cuando vea que detrás del ejército rosado están nuestros hermanos, hijos, maridos, novios, amantes, compañeros, doctores, amigos. Para que el maldito cáncer se vaya a verle el escote a su abuela.

Escribo esto pensando en que todos tenemos algún caso conocido, en la familia, en el barrio, y pensando en estas redondeces que están aquí, entre el teclado y yo, no muy grandes, más bien disimuladas, pero mías y hasta el día de hoy, saludables. Y por lo tanto perfectas.

Escribo esto, pensando en mi tía Flora, y la dignidad y valentía con que dio la pelea y la ganó.

Escribo pensando que cada vez que las mujeres nos ponemos la mano en el corazón,… nos tocamos un seno.seno





U2: música para ver

5 10 2009

… y para cantar, y pensar. Cómo restarle crédito a las letras y melodías de la banda irlandesa. No no. No me malentiendan.

Luego de ver en concierto a U2 en el Giants Stadium en New Jersey, me queda claro que este no es el tipo de “chivo” al que uno va a) a bailar, b) a cantar, c) a ver al vocalista guapo… no no. Es una experiencia para los sentidos, y la banda lo sabe: hace mucho tiempo que vienen con esta tendencia de dejarte asombrado más allá de la música, y se quiebran la cabeza y le quiebran la cabeza a su equipo de producción porque la gente espera algo visualmente inolvidable, por encima del playlist.

Serían igual de exitosos sin el mensaje pacifista y conciliador; podrían no gastarse tanto en escenografías o en tecnología pero lo hacen, y el impacto es mayor. Se vuelve algo multisensorial.

Les dejo unas fotografías del concierto y una breve lista de las dimensiones del monstruoso escenario del tour 360 U2. Queda claro que la misión de Bono y compañía ya no es solamente sonar afinados, rockear y hacernos brincar de la silla con un exitazo: su trabajo conquista todos los sentidos y no pueden dar menos. Cuando ellos estrenan una pantalla como esta, o recurren a pasarelas circulares y puentes móviles para que nadie sienta que quedó detrás de la tarima, pasan la barrera de la música y se convierten en “entertainers”.

Y todos salimos muy “entertained”. Aplausos a la banda Muse que rockeó a lo loco antes que los irlandeses.

Llama la atención las pantallas, que comienzan como un anillo y terminan como un cono, pasando de una imagen 100% sólida a una transparencia del 50%. La sensación de “nave espacial” la consiguen. Producción y montaje del show by www.stufish.com; al final de las fotos están los detalles técnicos (no los traduje) pero se entiende, para los apasionados por lo específico como medidas, peso, dimensiones… etc.

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Vital statistics:
The superstructure
Across stage width across bases – 64m (210ft)
Up/down stage width across bases – 48.5m (159ft)
Height of superstructure – 30m (100ft)
Height to lightening conductor (tip of pylon) – 51.8m (170ft)
Clear span across stage -57.5m (189ft)
 Clear span up/down stage – 41.5m (136ft)
Height to underside octagon truss – 25m (82ft)
Tip to tip length of pylon – 43m (141ft)
Total unladen weight of superstructure – 190 tonnes

The video screen
The screen is made of 1,000,000 different pieces:
500,000 RGB pixels
320,000 Fastners
30,000 connecting cables
60,000 off-the-shelf items (connectors, bearings etc.)
90,000 custom-fabricated components
25 km of cable inside the structure
3 km of aluminum profiles
Weight of video screen frietzak – 32 tonnes
Weight of video screen mother truss – 20 tonnes
Video screen flown weight – 52 tonnes
Total video screen weight including distro, automation & winches – 74 tonnes

Production load
Total production load applied to superstructure
(PA, lights, video screen, cigar, winches & automation) – 176 tonnes
Thus the flown production load (which is normally loaded in during the 24 hours preceding the show) weighs almost as much as the superstructure that it is hanging from.
Stage
Ellipse major axis – 22.5m  (74ft)
Ellipse minor axis – 15.5m  (51ft)
Height 2.5m – (8ft 3in)
Understage tech area (including under upstage runway) – 289m² (2900ft²)

‘B’ stage runway
Ellipse major axis  53m – (174ft)
Ellipse minor axis  46m – (151ft)
Width  2.4m – (8ft)
Height 1.3m – (4ft 4in)
Circumference on centreline – 147.5m (484ft)

Trucking
Universal production – 54 trucks
Steel systems – 38 trucks each for each system, total 114 trucks
Barricade – 10 trucks for each system, total 30 trucks
Generators – 3 trucks





¡Qué estampa!

14 09 2009

Una imagen que dice tanto… a mí ¡me encantó!P1020530








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